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Marca personal: sólo muere lo que se olvida.

Miguel Rivera, personaje central en la película Coco, en una escena hace la siguiente reflexión: “Toda mi vida siempre hubo algo dentro de mí, algo que me hacía diferente” y de esta misma película, parafraseando a Héctor Rivera podemos decir: “Cuando no hay nadie que te recuerde en el mundo de los vivos, desapareces de este mercado”.

Es en esta película de Coco donde podemos encontrar, entre otros mensajes, el valor y significado de la marca personal, así como el difícil camino entre el ser y trascender en la vida.

La trama central de la película nos muestra que, a partir de nuestra naturaleza humana, lo más importante es lo que somos como personas, viviendo y actuando en familia, en comunidad y en sociedad, aportando valor a las vidas de quienes conviven con nosotros o reciben de cualquier forma nuestra influencia, marcando sus almas gracias a ello.

La actual situación del mercado laboral cada día se torna más difícil, por lo que cada vez más personas están haciendo un gran esfuerzo para ser tan visibles como les sea posible y sobresalir entre muchas personas, que tienen aspiraciones similares o equivalentes a las suyas. “El resto del mundo obedece reglas, pero yo obedezco a mi corazón” escuchamos en la película de Coco a Ernesto, al referirse a la forma como siguió su vocación.

Una marca personal es el modo con el que comunicamos lo que somos y la forma como actuamos y andamos por la vida; la forma en que gracias a ello nos hacemos percibir, sentir, valorar y posicionar en la vida; la huella que dejamos en otras personas al interactuar, bien sea en el campo del trabajo o personal.

En este escenario, una marca personal bien gestionada, visibiliza, distingue y destaca lo que la persona es y significa para las demás personas del mundo, pues como seres humanos estamos enfocados en aportar valor a otras personas y por supuesto, en contribuir a su desarrollo integral y a la mejora de su calidad de vida.

Para hablar de trascendencia en nuestra vida, sólo se dirá o pensará de nosotros aquello que hayamos sido capaces de sembrar y cultivar en las mentes y corazones.

Por ejemplo, pensando actualmente en tu trabajo, te preguntaría: ¿Cómo eres valorado hoy por tus compañeros de trabajo, jefes y clientes?, llegado el momento, ¿Cómo te gustaría ser recordado cuando ya no estés en donde estás hoy?. El dar respuesta a estas preguntas, permitirá conocer lo que actualmente comunica tu marca personal.

Para concluir, podemos decir que si una persona decide ser “uno más” en la vida, en realidad se estará convirtiendo en “uno menos”, invisible e intrascendente. Cada uno de nosotros somos y valemos lo que significamos para los demás y que al final, como escuchamos en la película Coco: “sólo muere lo que se olvida”.